Psicologaonline.es Psicóloga Colegiada Consulta Psicológica Inmediata

Manejo de las Emociones: Inteligencia Emocional

                  

"La vida es una comedia para quienes piensan   


                 y una tragedia para quienes sienten”  


                               Horacio Walpole   

¿Qué es la Inteligencia Emocional?



































¿Cuáles son sus componentes?



















¿Cómo desarrollar la Inteligencia Emocional ?


La psicoterapia apunta a que el paciente aprenda y desarrolle los cinco componentes de la Inteligencia Emocional para así poder aplicarlos en su vida cotidiana, y en aquellas situaciones difíciles o conflictivas que lo llevaron a consulta psicológica, sean problemas de relaciones familiares, laborales, síntomas de ansiedad, depresión, etc.


El objetivo es la búsqueda de una vida mas tranquila, equilibrada y, por lo tanto, más saludable para la persona y su entorno.


En la consulta psicológica se fortalecerá la conciencia de sí mismo, fundamental para la introspección psicológica (“¿Cómo soy verdaderamente?”). Con la mayor sinceridad posible hay que realizar una auto-evaluación crítica, encontrar los puntos fuertes de la personalidad pero, también, los puntos débiles que todos tenemos.


El psicólogo o psicóloga intervendrá como observador neutro en este auto-análisis para guiarlo hacia la mayor objetividad posible, ayudándolo a “escucharse”.


En el consulta de Psicología se aprenden las técnicas de la Comunicación Asertiva, que ayudan a enfrentar los conflictos con otras personas causantes de emociones negativas desbordantes.


La comunicación asertiva se define como el derecho de poder y saber comunicar todo lo que se siente y se piensa respetando el derecho de los demás.
















¿Cómo actuar ante un problema que me desborda emocionalmente?


Ante un problema o dificultad que no se puede controlar emocionalmente, seguir los siguientes pasos:


1º- Reconocer que estoy dominado por una emoción: odio, rabia, angustia, tristeza, nerviosismo, ansiedad, etc. Tener conciencia de ello. Poder decir: “Ahora estoy muy nervioso” “Ahora, tengo mucha rabia”, “En estos momentos me domina una gran angustia” Y dar la señal de STOP . En este estado emocional, es conveniente que no diga ni haga nada, estoy dominado por una emoción, y todo lo que haga o diga puede ser equivocado porque no es posible pensar con claridad, aunque crea todo lo contrario.


2º- Relajarse: recurrir a una técnica de relajación o a una acción que me relaje. Si conozco tecnicas de relajacion respiratorias, musculares o mentales, aplicarlas en ese momento. Es muy importante, aprender una de estas técnicas, entrenarse en ella, para manejarla lo mejor posible, y así podré aplicarla en cualquier lugar y momento que la necesite. Si no es así, realizar cualquier acción que yo sé que me relaja, me tranquiliza (desde salir a caminar, tomar un vaso de agua, alejarme, recostarme o sentarme, etc.). Cada persona puede tener “su manera” particular de relajarse.


3º- Iniciar una acción, bien sea comunicacional o conductual. Es decir, tengo que pensar, decir o hacer algo, respecto a esa situación o problema que me provocó el desborde emocional. No hay que reprimir, ni aguantar, ni resignarse. Podemos decidir no hacer o decir nada, pero ello en sí mismo es una acción (“Yo decido”). Si es una preocupación o una idea compulsiva que me genera angustia y/o genera ansiedad, adoptar una postura crítica con aquello que me preocupa, y des-dramatizar. (¿Es tan importante realmente?, ¿qué es lo peor que puede pasar?, etc.). Utilizar la razón para dominar la emoción, dice la Psicología.


Si se trata de hablar con una persona con la que tengo una dificultad, aplicar las reglas de la comunicación asertiva, antes mencionadas. Poner en práctica la empatía. Si debemos tomar una decisión o acción, pensar en los pros y contras, evaluarlos comparativamente y asumir la responsabilidad, haciéndonos cargo de ello con las posibles consecuencias de nuestra decisión, es decir, asumiendo los probables riesgos.


En resumen, es a través de nuestra Inteligencia Emocional que podemos solucionar muchos de nuestros problemas psicológicos, emocionales, relacionales (familiares, sociales o laborales) y la terapia psicológica nos puede ayudar a desarrollarla.


                                                                                                                          Psicóloga Claudia Alberto Fermanelli


                                                                                                                                            Colegiada Nº B-1698  

Google

El autor Garner (1985) plantea siete tipos diferentes: inteligencia lingüística, lógica, musical, visual-espacial, kinestésica, interpersonal e intrapersonal.


Nosotros tendremos en cuenta los estudios de Daniel Goleman, quien en su libro Inteligencia Emocional (1995) realiza un planteamiento muy interesante a partir de considerar que lo emocional es fundamental en la toma de decisiones; que en momentos cruciales de nuestra vida no sólo utilizamos la razón, para decidir, sino que la mayor influencia esta dada por lo que dicten nuestras emociones.


Es decir, que el nivel emocional tiene un alto poder sobre nuestros pensamientos y, por ende, sobre nuestro comportamiento.  


Goleman, nos dice que el éxito en la vida, tanto profesional como personal, no está determinado por el nivel del CI, la inteligencia entendida tradicionalmente, sino por otras habilidades que definen a la Inteligencia Emocional.


No es que sean conceptos contrapuestos, sino que interactúan; pero la Inteligencia Emocional es la que domina. La que nos marcará el camino del éxito o del fracaso en la vida.



La Inteligencia Emocional es la capacidad de manejar inteligentemente las emociones. No dejarnos dominar por ellas. Saber controlarlas, desembarazarse de los estados de ánimo negativos.


Normalmente se piensa que la inteligencia se refiere sólo a la capacidad intelectual de cálculo matemático  y razonamiento lógico; en definitiva, al Cociente Intelectual (C.I.). Medible a través de los test de inteligencia, y que sirven para clasificar a las personas según su resultado, generalmente utilizados en el

 ámbito educativo.


Pero más allá de esta concepción  tradicional, las nuevas investigaciones en Psicología nos plantean resultados sorprendentes sobre la importancia de otras inteligencias que el ser  humano posee.



Una forma de entender más profundamente qué es la Inteligencia Emocional es analizar sus componentes.


Cada uno de ellos nos dará indicadores de cómo lograrla, ya que se puede desarrollar. No es fácil, es más profundo y complicado de lo que pensamos.


Esto quiere decir que se necesita considerar seriamente a cada uno de ellos y replantearse qué significan. La ayuda del psicólogo es la mejor orientación para asimilarlos.


Los principales componentes de la Inteligencia Emocional son:


   ◊Auto-conocimiento emocional (o conciencia de uno mismo): conocer cómo nos afectan nuestras emociones. Cómo nuestro estado de ánimo influye en nuestro comportamiento. Auto-observación interna contínua.


   ◊ Auto-control emocional: dominio de uno mismo, no dejarse llevar por las emociones del momento. No se trata de acallar las emociones (eso nos llevaría a la apatía) sino que éstas no sean desenfrenadas, ya que nos conduciría a lo patológico.En definitiva, manejo de las emociones.


  ◊ Auto-motivación (motivación): dirigir hacia un objetivo nuestras emociones nos permite estar motivados, fijándonos en las metas y no en los obstáculos.


    ◊ Empatía: reconocimiento de emociones ajenas, saber interpretar qué le pasa al otro, por qué actúa de determinada manera, etc. ayuda a comprenderlo y a realizar un análisis positivo.


   ◊ Habilidades sociales: las relaciones interpersonales son muy importantes para nuestro bienestar, ya que siempre de una u otra manera dependemos de los demás. Tolerancia, capacidad de comunicación, saber persuadir, negociar, tranquilizar y armonizar, son algunas de ellas.

En resumen, algunas de esas técnicas son:


     ◊ Hablar en primera persona (“Yo pienso...” “Yo siento...” “Yo creo que...”).


     ◊ Utilizar el interrogante para hacer reflexionar al otro y evitar imposiciones (¿No crees que...?, ¿No sería mejor …? ).


     ◊ No juzgar ni criticar a la otra persona en forma directa ( “Tú eres una mala persona”, “Siempre haces las cosas mal”), esto lleva a que el otro por lógica trate de defenderse y lo haga en el mismo nivel, agrediendo verbalmente, lo cual se transforma en un círculo vicioso.


    ◊ Buscar el momento y las palabras adecuadas para hablar con la otra persona. Esperar a que el otro este receptivo; si esta alterado no puede razonar con claridad, así que es inútil querer convencerlo de algo, o darle razones. Se trata de usar el sentido común, para encontrar ese punto íntimo de encuentro con la sensibilidad del otro, y así establecer una comunicación de igual a igual, despojada de rivalidad, orgullo y todas las emociones negativas que afloran en los conflictos entre personas.


     No olvidar que la primera regla es estar totalmente relajado y utilizar la Inteligencia Emocional antes de enfrentar una comunicación asertiva.